En el año 1993 inicié mi relación profesional con el Grupo de Comunicaciones Corripio como colaborador en las páginas de espectáculos del periódico Hoy, gracias al apoyo del colega y hermano Reyes Guzmán, quien, en consonancia con la política del grupo me dio total libertad para llevar a cabo mi trabajo.
En el año 2004 ingresé a El Nacional como editor de la revista Qué Pasa! donde durante 14 años he ejercido el oficio de manera libre y democrática, apegado a un periodismo crítico, respetuoso y sin cortapisas.
El caso de la salida del programa “Chévere Nights” de Telesistema, canal 11, ha parido toda suerte de rumores, a pesar de que Milagros Germán, su productora y conductora, desde el primer momento ha sido clara en explicar los motivos del cese de la producción televisiva.
En tiempos de las “fake news” y de la posverdad, usadas como patentes de corso para el libertinaje en las redes sociales hay que tomar con pinzas las distintas opiniones que sobre el caso se escuchan y se escriben desde el pasado miércoles, día en que se conoció la noticia.
La Diva, como conocemos a Germán, es una figura que goza del aprecio y la admiración de muchos y es lógico que ante el anuncio de la salida de su espacio esos sentimientos se tradujeran en solidaridad para la apreciada comunicadora.
Pero de ahí a pretender tergiversar razones de tipo exclusivamente económicas y darle caracter de censura es entrar en un estado de paranoia ridícula.
Acusar de censura a una empresa que en toda su existencia ha tenido y tiene en su parrilla programática espacios de las más variadas opiniones es descabellado.
Mientras, Milagros Germán continuará los domingos en Telesistema, con una producción de tres horas, con la misma chispa y la misma química chévere y ligera a las que nos ha acostrumbrado.

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