Santo Domingo. En los años 90 la televisión dominicana estaba saturada, en el buen sentido de la palabra, de programas infantiles, tanto diarios como semanales, los cuales marcaron nuestra niñez y aún el día de hoy recordamos con mucho cariño y nostalgia.

El Club de Isha, María Moñitos, La Pinky, Sábado Chiquito, Saltarín y Gasparín y Topi Topi, son solo algunos de los espacios televisivos que eran “toque de queda” para los pequeños en sus respectivos horarios y días.

Lamentablemente los tiempos han cambiado y son muy pocas las producciones infantiles criollas que existen en las parrillas programaticas de los canales, tanto así que los que existen se pueden contar con las manos y sobran dedos. ¿Qué pasó? ¿Por qué ya no se crea y se apuesta al contenido infantil?

Isabel Aracena, mejor conocida como Isha, quien marcó la niñez de una generación con sus canciones y el contenido de su programa, entiende que actualmente hay pocos espacios infantiles “por el alto costo de producción de calidad y también porque algunos canales no ven las producciones infantiles como un producto comercial. Entienden que los niños no tienen tanta influencia para generar ventas, lo ven más bien como un gasto de horas en su programación y no como un aporte a la educación y diversión de los niños, a quienes en realidad es un derecho que les corresponde”.

Agregó que es importante la existencia de estos programas, porque la televisión de manera inevitable se ha convertido en la compañía de los niños, por lo que es importante que los canales incluyan programación dirigida a ellos, en la cual puedan encontrar entretenimiento y educación.

Sobre los pocos programas que en los últimos años han salido al aire y que luego para sorpresa han desaparecido, Aracena afirmó que la permanencia se debe a muchos factores, (aunque no siempre es el mismo caso) como la baja facturación, una producción deficiente, poco apoyo publicitario o de repente el público no crea simpatía con el producto presentado, pues el público ha cambiado y nuestros niños no tienen la misma mentalidad que los de antes.

“Sí, los niños han cambiado e irán cambiando siempre. Está claro que los niños del Club de Isha son los adultos de hoy. Entonces la diferencia radica en todo, no solo en los niños, la sociedad ha cambiado también y eso se refleja en todo”, dijo.

Agregó que “antes los niños al tener menos acceso a todo vivían sus etapas, los programas de antes eran más familiares, al tener más propuestas en el aire en ese momento se segmentaba por edades. Todos eran diferentes, todos para edades diferentes, unos más educativos, otros más de entretenimiento, pero todos ricos en sus producciones”.
Más propuestas

“Está claro que en la televisión debemos tener más propuestas para niños, no enlatados que reflejan otras culturas, más producto nacional. Que todos los canales, como antes, asuman este compromiso de tener un espacio para la familia y los más pequeños. Esto es 50% una buena propuesta de producción y 50% compromiso de mantener esa propuesta en el aire. Yo sé que hay muchas propuestas en carpeta por falta de apoyo, porque existe la teoría de que es más fácil poner un enlatado o poner un equipo de venta a vender una novela, que un espacio para niños”.

Compromiso de los canales

Isabel Aracena dejó claro que para que un nuevo proyecto sea exitoso, los canales deben tener un real compromiso de aportar a la educación y la diversión que es la misión de todo programa infantil.

“No es llamar la atencióm de los niños, pues de ellos solo no depende la permanencia de un programa en el aire, ni tampoco de un productor, que solo no puede asumir los costos y compromisos de producción, debe existir un canal dispuesto a asumir y representar desde su plataforma a la niñez”.

Fuente: Shawell Peña/El Nacional.

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