Pasamos más de un tercio de nuestras vidas en la cama, pero este lugar se puede convertir rápidamente en un «parque botánico» de bacterias y hongos, según el microbiólogo de la Universidad de Nueva York, Philip Tierno.

Si no las lavamos con asiduidad puede que la vida microscópica que vive en nuestras sábanas pueda incluso enfermarnos, cuenta Tierno a Business Insider.

Para detener esa marea invisible, la solución debe ser lavarlas una vez por semana.

Esta recomendación también está avalada por un estudio publicado el 30 de noviembre en el Journal of Allergy and Clinical Immunology.

Después de analizar miles de hogares estadounidenses, los investigadores descubrieron que más del 90% tenían al menos tres alérgenos en su interior.

Cuando estos alérgenos actúan cerca de tu boca o de tu nariz pueden provocar ciertos estornudos independientemente de si se tiene una alergia conocida o no. «Incluso si no tienes una alergia como tal, puedes tener una respuesta alérgica», explica Tierno.

Otra razón por la que muchos de estos microbios siguen viviendo en nuestra cama es que los mantenemos calientes y húmedos simplemente durmiendo sobre ellos.

Los seres humanos podemos producir cerca de 26 galones de sudor al año. Cuando hace calor y hay humedad, esto se convierte en lo que los científicos denominan un «medio de cultivo fúngico ideal». Las almohadas pueden albergar hasta 16 especies de hongos cada una.

Además de estos hongos y bacterias que provienen de fuentes humanas, las camas también están llenas de microbios extraños como caspa de animales, polen, tierra, pelusa, ácaros y heces.

Toda esta suciedad puede convertirse en llegar a ser «significativa», según Tierno, en una semana. Por eso recomienda lavar las sábanas al terminar ese periodo.

«Si sabes lo que hay ahí debes hacerte la siguiente pregunta: ¿Quiero dormir en eso?».

Fuente: Erin Brodwin, Business Insider

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