Punta Cana. El DR Jazz Festival no pudo tener mejor comienzo. Una noche de sábado arropada por un cielo estrellado en Los Establos de Cap Cana y la complicidad de un público amante de la buena música, fue el escenario perfecto para recibir a uno de los más importantes jazzistas latinos de todos los tiempos: el maestro Chucho Valdés.

El soberano lo recibió de pies, aplaudiendo su espigada figura, cerca de las 9:30 de la noche. Ya sentado frente al piano inició su entrega con un virtuosismo único, envolviendo a sus propios músicos y al público con el contagioso Conga Danza.

Ese estilo afrocubano enganchó de inmediato al público y las ovaciones no se hicieron esperar al impregnar el lugar con los sonidos frenéticos de las tumbadoras y el batá a través de las manos mágicas de Yaroldi Abreu, considerado el mejor percusionista Isha de Cuba hoy día y Dreisser Durruthy (Bombalé), maestro de los tambores batá, una combinación explosiva que integró al público cuando éste hizo una especie de “limpia” con una toallita blanca que sacudía por encima de las cabezas de los presentes.

José Alberto «El Canario»

La complicidad entre ambos y el contrabajista Ramón Vásquez, quien se disfruta el perfomance con el que ambos percusionistas acercan más al público a la puesta en escena cantando y bailando.
Obatalá, Son 21 y Tango de Lorena, tema éste que el fundador de Irakere identificó como escrito en honor a su esposa argentina Lorena y que, jocosamente, definió como “tangocongo”, continuaron subiendo la adrenalina.

Le siguieron A la manera de Chucho y Danzón, el cual introdujo recordando que siempre escuchó a su padre, Bebo, interpretarlo en la casa. “Pero nunca lo hizo en público, ni lo grabó y quise retomarlo e incluirlo en mi nuevo disco Jazz Batá 2”.

100 años de Bebo se lo autodedicó, confesó, y se lo disfrutó más que nadie.

Con Los güiros y El jigüe, el ganador de varios Grammys, anglosajones y latinos se despidió ante la negativa del público a que terminara una actuación que permanecerá grabada en la memoria del público y para la historia del RD Jazz Festival.

El sonido de Walter Smith III

Al reconocido saxofonista Walter Smith III correspondió abrir el festival junto a tres alumnos de la Berklee Global Jazz Institute con quienes interpretó Something sometimes, July, Foretold you, IC2.1, Ace y Himorne. Uno de los momentos más aplaudidos durante la entrega del también Presidente de Instrumentos de Viento en el Berklee College Of Music, ocurrió cuando Marcos Pignataro lo acompañó magistralmente con su saxo.
Y se hizo el son…

El cierre del DR Jazz Festival no puedo estar en mejores manos: José Alberto “El Canario”. Él lo sabía, y es probable que presagiara que la del sábado tendría que catalogarse como una de las mejores puestas en escena en la historia del sonero dominicano.

En compañía de una orquesta de maestros, portadores de un sonido impecable, con el swing, el “feeling” y la elegancia que lo caracteriza, fue despachando cada éxito de su repertorio musical, que inició con Señora y continuó con un medley, Sueño, Cuban Fantasy, Bailemos otra vez, Fotos y recuerdos, Hoy quiero confesar, entre otros.

El público se puso de pie cuando José Alberto echó mano de su imaginaria flauta y con su característico silbido logró los mayores aplausos de su actuación. Sin duda, una gran representación para finalizar la primera entrega del DR Jazz Festival 2019, que ahora se traslada a la zona norte de República Dominicana.

“Jam Session”

El viernes por la noche, y hasta bien entrada la madrugada, se llevó a cabo el “Jam Session”, en las instalaciones del Api Beach Cap Cana, donde estudiantes egresados de Berklee Global Jazz Institute, músicos aficionados, y aquel que sintiera la necesidad de tocar, subieron a escena para hacer de ésta una experiencia disfrutada por todos.

Subasta

La noche del sábado se subastó el mural que decoraba el escenario, autoría del artista plástico Adolfo Faringthon, con una puja de 3 mil dólares a beneficio de Fedujazz, que dirige María Elena Gratereaux y se vendió por 8,500 dólares.

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