México. EFE. Dos de los hijos del fallecido cantante José José le acompañaron en silencio en su último vuelo a Ciudad de México, donde este miércoles recibirá un homenaje en el Palacio de Bellas Artes, donde son despedidos los más grandes de la cultura mexicana.

Ambos hermanos estuvieron aislados de los otros pasajeros del avión en el que se trasladó el féretro bañado en oro que guarda parte de las cenizas del «Príncipe de la canción».

Al contrario que en los últimos días, durante los cuales han sido constantes sus apariciones en la prensa, generalmente para cuestionar a su hermana menor, hija del tercer matrimonio del artista, José Joel y Marysol Sosa Noreña, mantuvieron silencio durante el vuelo del Boeing 737 enviado por el Gobierno de México.

El avión partió de Miami a las 6 de la mañana (10.00 GMT) y llegó a su destino tres horas y veinte minutos después.

«La gente, lo único que quiere es tener a su ídolo en México y poder despedirse de él», algo que, por fin, se va a cumplir, dijo a Efe el diputado federal y presidente de la Comisión de Cultura de México, Sergio Mayer, uno de los pasajeros del vuelo.

La portavoz del Consulado General mexicano en el sur de la Florida, Jéssica Pérez, confirmó a Efe que «las cenizas fueron divididas» entre México y Miami.

La otra parte de las cenizas quedó en Florida junto a la viuda del cantante, la cubana Sara Salazar, y la hija de ambos, Sarita Sosa Salazar, que está radicada en Homestead (al sur de Miami) y cuidó de José José el último año y medio de su vida.

Las desavenencias entre ambas ramas de la familia han marcado y empañado el duelo por la muerte de José José, que era considerado uno de los astros de la canción romántica en español con éxitos como «El triste» y «Gavilán o paloma».

La oficina consular en Florida se encargó la semana pasada de hacer los arreglos de viaje y mediar entre las dos partes de la familia para que el cantante fallecido en Florida a los 71 años el pasado 28 de septiembre pudiera recibir un tributo de sus compatriotas.

A bordo del 737 perteneciente al Escuadrón 502 de la Fuerza Aérea Méxicana, Mayer se mostró satisfecho por la intervención gubernamental y porque, finalmente, parte de los restos mortales de José José iban a permanecer en la tierra que lo vio nacer.

«Realmente todo el mundo hizo su trabajo, vine a hacer a algún tipo de negociación y de plática para lograr consensos», explicó a Efe al tiempo que recalcaba «el gran trabajo que hizo el Gobierno federal a través de la Cancillería» para que los hermanos llegaran a un entendimiento.

En el cortejo fúnebre aéreo, además de sus dos hijos mayores, también iba Laura Núñez, que fue la publicista de José José, algunos representantes del Gobierno mexicano y una quincena de periodistas.

Los hijos del artista no dieron declaraciones a la prensa en todo el viaje.

Al enterarse del fallecimiento de su padre, los dos hermanos mayores viajaron al sur de la Florida para encontrarse con su hermana pequeña, Sarita Sosa, con la que habían perdido el contacto desde hacía un año y medio.

Tras visitar dos funerarias, un hospital y una comisaría, José Joel y Marysol denunciaron «la desaparición» del cuerpo de «El Príncipe de la canción» y airearon que la pequeña del clan no les contestaba al teléfono.

Finalmente, y gracias a la mediación de la oficina diplomática en Miami, los tres hermanos pudieron alcanzar un acuerdo: cremar el cuerpo del cantante y dividir las cenizas entre las dos familias.

Otra de las pasajeras del vuelo, la reconocida periodista mexicana Mara Castañeda, comentó que la polémica familiar «se ha visto con mucha tristeza y dolor», especialmente, porque los mexicanos tienen «costumbres y tradiciones con respecto a la muerte» muy arraigadas.

«Celebramos, de alguna manera, la muerte y nos hubiese gustado que hubiese estado el cuerpo de José José, pero es una decisión familiar que nadie puede refutar, así que con lo que tenemos le haremos una gran fiesta», comentó.

Según las leyes de Florida, es solo la viuda o el viudo de la persona fallecida los que pueden decidir sobre sus restos mortales.

José José fue embalsamado en una funeraria de Miami para un funeral privado y un homenaje público, ambos de cuerpo presente, celebrados en Miami la semana pasada.

Según informaciones de prensa, el deseo de Marysol y José Joel era que el homenaje que tendrá lugar en el Palacio de Bellas Artes fuera de cuerpo presente.

El féretro con las cenizas de José José estará expuestos en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana a lo largo de todo el día de hoy y después está previsto la celebración de una misa en la Basílica de la Virgen de Guadalupe.

Al final del día, las cenizas de «El Príncipe de la Canción» estarán en la Colonia Clavería, el barrio donde se crío el cantante y donde hay una estatua en su memoria, para que algunos de sus fanáticos interpreten una serenata en su honor.

Tras estos homenajes, los restos de José José serán traslados al Panteón Francés para ser sepultados al lado de su madre.

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