Cómo ver deportes afecta a tu cerebro

España. Tras las Olimpiadas, a muchos nos gustaría tener la agilidad, velocidad o resistencia de los deportistas profesionales ahorrándonos el entrenamiento. Eso todavía no es posible, pero existen diversas investigaciones que aseguran que algo ocurre en nuestro cerebro cuando vemos a otros hacer deporte, en particular si lo hemos practicado alguna vez.

Mejora nuestro lenguaje

Ver competiciones deportivas hace que mejoremos nuestra comprensión del lenguaje, según un estudio de la Universidad de Chicago. Los investigadores responsables del estudio han demostrado que s e activa la misma parte del cerebro cuando planificamos que cuando hablamos de deporte.

Se planteó un experimento con jugadores profesionales de hockey sobre hielo, seguidores de este deporte y personas a las que no les interesaba. Debían decidir si una serie de frases relacionadas o no con ese deporte tenían algo que ver con la imagen que se les mostraba después. De esta forma, y mediante resonancias magnéticas, los científicos comprobaron que hablar de deporte también es una manera de mejorar las habilidades lingüísticas y comprensivas de la gente.

Mejora nuestra capacidad de anticipación

Otro estudio realizado en la Universidad de Roma con jugadores de baloncesto demostró que su capacidad para predecir tantos de un partido que visionaban, así como la activación de sus habilidades motoras, era mucho más alta que la de aquellos que no eran profesionales. El motivo son las llamadas “neuronas espejo”, que simulaban en los deportistas el movimiento de los músculos necesarios para realizar la acción que estaban viendo.

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Se modifican nuestras hormonas

En 2012, otro estudio realizado entre la Universidad de Valencia y la Universidad VU de Amsterdam concluyó que los aficionados de futbol españoles que siguieron el Mundial 2010, sufrieron un aumento de testosterona y de sus niveles de cortisol.

Podemos sufrir estrés y alteraciones cardiacas…

Que el ritmo cardiaco aumenta al ver nuestro deporte favorito es algo que sospechábamos pero que también ha demostrado la ciencia Durante los partidos del Mundial de Alemania 2016, se duplicó el número de emergencias cardiacas cuando jugaba la selección alemana en comparación con los días en los que no jugaba.

… aunque también puede mejorar nuestro corazón

Ver deporte en la tele no siempre es malo. Otro estudio demostró en 2013 que ver el entrenamiento de otros aceleraba el corazón de quien solo observaba igual que lo haría un entrenamiento real. El ritmo respiratorio de los participantes se aceleraba al ver a alguien corriendo y volvía a la normalidad cuando dejaba de mirar.

Causas

Aunque cada uno de estos experimentos se refiere a consecuencias en áreas cerebrales distintas, el Presidente de la Societat Catalana de Neurologia, Francesc Purroy, admite que “a priori sí que parece que hay más cambios positivos en el cerebro de aquellas personas que practican deporte respecto a las que no lo hacen cuando están viendo la práctica de ese deporte”.

“Esto puede ser porque la práctica deportiva ayuda a reforzar una serie de circuitos de planificación del movimiento. De hecho, los jugadores profesionales ven a otros jugadores y a sí mismos no solo por una función táctica sino porque esa observación puede ayudarte a mejorar tu propia técnica”.

Para Purroy, es evidente que “el nivel de secreción de hormonas al ver ganar a tu equipo hará que mejoren neurotransmisores y endorfinas al tiempo que pueden producirse picos de hormonas no tan positivas como el cortisol por el estrés que mencionan los experimentos anteriores”.

Y también explica por qué se da ese efecto de anticipación motivado por las neuronas espejo y por qué es tan frecuente que el cerebro de los deportista sean un buen campo de investigación. “Si por ejemplo tú practicas el drive del tenis, habrá un momento antes de hacer esa acción en la que tu cerebro, de forma automática, planifica todo ese movimiento”.

“Esa planificación compleja hace que se activen las secciones premotoras de las regiones frontales. Al ver esos movimientos, el cerebro recuerda, rememora ese proceso y quizá de ahí que observar el cerebro de los deportistas sea tan interesante”.

Para el científico, el contrapunto perfecto a estas investigaciones sería observar qué circuitos se activan en nuestro cerebro cuando, por ejemplo, vemos un programa de televisión basura. (lavanguardia.com).

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