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Conciertos y espectáculos en la era del coronavirus

Los empresarios Luis Medrano y Amable Valenzuela plantean el nuevo panorama de la actividad artística tras su reactivación

Santo Domingo. Conciertos para disfrutar desde el auto, shows pagos por Pay Per View, artistas que tendrán que aterrizar sus nóminas y adecuación de establecimientos para acoger menos personas, serán los nuevos modelos de negocios a implementar después de la reapertura de las actividades del entretenimiento, aseguran los empresarios dominicanos Luis Medrano y Amable Valenzuela.

En su discurso del pasado domingo, el presidente de la República, Danilo Medina, aclaró que aún no se puede hablar de una fecha de reapertura para las actividades que involucran alta densidad de personas, por lo que los espacios de entretenimiento o recreación, como cines, teatros, gimnasios, eventos artísticos, deportivos y culturales se mantienen en cuarentena hasta una nueva fase.

En su cuenta de Instagram, el Ministerio de la Presidencia proyecta el 24 de agosto como la fecha en que se permitirá la reapertura de los lugares de entretenimiento y otras actividades de aglomeración de personas.

Luis Medrano

Esta será la última fase de la desescalada, aunque las fechas de comienzo de cada etapa estarán sujetas al comportamiento de la pandemia.

Para Medrano y Valenzuela los organizadores de eventos musicales tendrán que probar nuevos modelos de conciertos, más pequeños, que permitan el distanciamiento social y la posibilidad de volver a poner en marcha estos negocios.

Ambos coinciden en que el entretenimiento es una de las actividades más afectadas de la pandemia, por lo que tendrá que reinventarse para sobrevivir ante los nuevos cambios.

Luis Medrano, presidente del emporio que lleva su nombre, dice que cuando ocurre un fenómeno atmosférico, un terremoto o llegan tiempos de lluvias lo primero que sale de circulación es el entretenimiento.

“El entretenimiento es la primera víctima ante cualquier situación vulnerable de la sociedad, lo primero que se llevan por delante es eso, la música, el teatro, baile, o cualquier otra actividad de esta área. El que menos sufre es el cine, porque las películas tienen la suerte de que también están en televisión”, asegura Medrano.

Considera que el negocio desde ya tiene que reinventarse, y es la tarea inmediata en la que deben trabajar empresarios y artistas. “Ahora vienen los conciertos Pay Per View, puro pago a través de las plataformas digitales, así como se paga para ver una serie, el público también lo tendrá que hacer si quiere ver un concierto”.

En cuanto a los establecimientos, Medrano apunta que para los conciertos y espectáculos hay que pensar en locales como el teatro La Fiesta, del hotel Jaragua, con capacidad para 1,350 personas, que tendrá que adecuarse para acoger 800, tomando en cuenta las medidas de distanciamiento e higiene por el COVID-19.

Destaca que lo mismo debe ocurrir con el Palacio de Bellas Artes y el Teatro Nacional Eduardo Brito.

Aunque aclara que en los conciertos pagos por Pay Per View entrarán los artistas que tengan niveles altos de aceptación en el mundo. “Esa gente puede estar tranquila, porque si preparan un buen concierto, una buena plataforma, lo anuncian lo suficiente y lo colocan en un buen precio, entre 3 y 5 dólares, se mantendrán trabajando”.

Amable, presidente de Valenzuela Productions, entiende que los conciertos se harán con ciertas limitaciones de público, y defiende los que se hacen en las playas los cuales deben contar con el apoyo de las autoridades.

Amable Valenzuela

Medrano revela que trabaja un proyecto de conciertos para ser disfrutado desde los autos, los cuales tendrían como localidades el área del antiguo aeropuerto de Herrera, parqueo del Estadio Quisqueya y del Estadio Olímpico Félix Sánchez.

“Será para no más de cuatro personas en vehículos. Los conciertos llevarían una tarima de 10 pies, pasillos para la movilización del artista durante su actuación, cuatro grandes pantallas, servicios por personas 100 por ciento cubiertas con trajes, mascarillas, guantes, y solo se venderán alimentos y bebidas enlatadas”.

Reducción de precios

Medrano y Valenzuela, los dos empresarios que más cantidad de conciertos y espectáculos producen durante el año, consideran que artistas, suplidores (luces, sonido, pantallas, tarima) y establecimientos de diversión tendrán que reducir sus precios.

“La gente no saldrá con suficiente dinero, porque estamos en una crisis de salud, pero también económica, los suplidores tendrán que adecuar esos precios y de ahí pasamos a los artistas. El músico es el primero que tiene que saber que su jefe no le podrá pagar lo mismo y el jefe tiene que saber que los empresarios no podemos pagar lo mismo”, explica Medrano.

Valenzuela resalta que los artistas y músicos deben reconsiderar sus tarifas para que sea más viable el negocio. “Tanto los artistas, como los músicos y los establecimientos de diversión deben ajustar los precios. Es una colaboración de todos, porque el negocio cambió y para regresar a dar alegría al pueblo dominicano todos debemos poner los pies sobre la tierra”.

Ambos coinciden en que el Estado también debe aportar, dando una gracia al entretenimiento, por un gran período, para empezar a pagar los impuestos.

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