Holandesa busca abuelo dominicano

Valerie ten Brink tiene información de que su abuelo, José Antonio Aybar Acosta, dominicano, podría vivir en España

Santo Domingo. La historia de Greta ten Brink, holandesa y José Antonio Aybar Acosta, dominicano, es ideal para un guión melodramático ambientado en los años 50.

Ella, de 15 años de edad y él de 17, se conocieron en Caracas, Venezuela, ciudad en la que Aybar Acosta fijó residencia junto a una hermana.

En 1952 Greta vivía junto a sus padres y un hermano en la Avenida El Bosque, en la capital venezolana. Allí trabajaba en el servicio de limpieza de la casa de una familia de apellido Cárdenas, la cual tenía una hija llamada Astrid que se hizo su íntima amiga.

Greta y Astrid eran miembros del club de natación Casa Blanca, donde ambas conocieron a José Antonio Aybar Acosta, un joven nadador muy atractivo, al que todos llamaban «Mr. América», mote que le adjudicaron porque decía que cuando fuera mayor de edad quería vivir en América.

De esa fugaz relación Greta quedó embarazada, por lo que sus padres al enterarse se la llevaron de vuelta a Holanda.

José Antonio Aybar Acosta nunca se enteró de que Greta esperaba un hijo suyo porque ella no tuvo el valor de confesárselo. Nueve meses después alumbró un varoncito de nombre Pim ten Brink.

Valerie narra que ya de vuelta en Holanda su abuela le escribió una carta a Aybar Acosta confesándole que estaba embarazada, pero que la misiva nunca llegó a sus manos.

Hace 10 años, a través del popular programa de la televisión holandesa «Spoorloos», que ayuda a encontrar familiares perdidos, los ten Brink trataron de dar con el paradero de Aybar Acosta, pero sin resultados.

Hoy día su nieta Valerie ten Brink decidió hacer un nuevo intento a través de El Nacional y pide a quien tenga información sobre la ubicación de su abuelo comunicarse con la familia a través de este diario.

«Mi padre tiene 20 años buscando a mi abuelo. El programa trató de ayudarnos durante 10 años, encontraron pequeñas informaciones, pero él nunca apareció», se lamenta Valerie.

La joven de 23 años de edad asegura que puso mayor interés en dar con el paradero de su abuelo, porque hace dos años su padre sufrió un infarto y se vio en una delicada situación de salud. «El casi muere, estuvo muy enfermo del corazón. Fue un tiempo muy difícil para nosotros, desde entonces me hice el propósito de que mi papá conozca a su padre. Una amiga de Caracas trata de ayudarnos, nosotras llamamos a varias personas a través de un directorio telefónico y encontramos a Omar, amigo de un medio hermano de mi abuelo. Pero él no sabe dónde está. Nos dijo que no lo había visto por un largo tiempo desde que se fue a España en un viaje deportivo».

Valerie revela que también encontraron a una señora llamada Isabel, familia de José, pero ésta se niega a colaborar.»Ella dice que tiene la carta que mi abuela le envió a José en 1953, pero tampoco sabe dónde está él. Le enviamos fotos de mi padre y nos dijo que parece de la familia y que nos iba a enviar todo acerca de José, pero nunca nos llegó nada», asegura.

Lo que sí tiene seguro la familia ten Brink es que José Antonio Aybar Acosta se fue a residir a España, dato que también corroboró Isabel. «Ella dijo muchas cosas, pero no sabemos qué es verdad y qué es mentira. (elnacional.com.do)

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