El pasado 24 de enero, David Collado, ministro de Turismo de República Dominicana, anunció que iniciaron acciones legales contra Lopesan Hotel Group tras “detectar una falta en el hotel Lopesan Costa Bávaro” en el cumplimiento de los protocolos sanitarios dentro de los hoteles, publica el digital Tourinews.

Desde el organismo ministerial no han explicado en qué consistía la falta y desde la cadena hotelera española no han querido hacer declaraciones al respecto. Sin embargo, huéspedes que se alojaban en el establecimiento ubicado en Punta Cana (República Dominicana) apuntaron que pudo deberse al uso de hookah (conocido también como cachimba o shisha) o a las aglomeraciones de “gente mal educada y sin control». Y esta última versión podría ser la correcta atendiendo a las últimas grabaciones que se han filtrado y en las que se puede ver a un grupo de jóvenes bailando al ritmo de dembow en la playa que conecta con el hotel.

Una fiesta sin control convocada por influencers

Una vecina de Bávaro con la que ha contactado Tourinews denuncia que el sábado 23 de enero se celebró una fiesta prohibida en la playa con música a todo volumen, alcohol y ausencia tanto de distancia social como de mascarillas. Dicha celebración no estaba promovida por Lopesan—un Decreto Ley establece que «los hoteles no podrán realizar actividades como fiestas, conciertos u otros eventos”—, sino que fue supuestamente organizada por un grupo de artistas/influencers del género urbano como Rochy (1,9 millones de seguidores en Instagram y 2,2 en Youtube), Onguito Wa (347 mil seguidores en Instagram) o Ceky Viciny (1,4 millones en Instagram), entre otros.

Policía a las puertas del complejo de Lopesan durante el 25 de enero de 2021.

A tenor de las cifras en redes sociales y de las imágenes, su poder de convocatoria  fue elevado. Si bien algunos de los asistentes a la fiesta eran huéspedes del hotel de Lopesan, muchos otros procedían de complejos colindantes —como el Barceló Bávaro Palace y el resort de Meliá Hotels International—, otros simplemente accedieron a la playa, que es de uso público, y se unieron a la fiesta, sobrepasando a los guardias de seguridad del hotel, que normalmente impiden que los bañistas entren en sus instalaciones.

Todo este movimiento de personas se produjo estando vigente en el país un toque de queda desde las 12:00 p.m. a 5:00 a.m., con tres horas de libre tránsito para llegar a sus casas hasta las 3:00 p.m.

Papel de las fuerzas de seguridad

Teniendo en cuenta que la gran afluencia se produjo en la playa y que estaba activo el toque de queda, muchos se preguntan cómo pudo llegar tal multitud al lugar sin que la Policía, las patrullas de vigilancia, la Marina o el Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur) intervinieran. Profesionales turísticos de la zona confiesan a Tourinews que tal cantidad de gente era incontenible por parte de los responsables de la seguridad del hotel, que se vieron superados.

Pese a la falta de control durante la noche del sábado, sí que hubo una mayor presencia policial a la mañana siguiente, cuando la Policía implementó un fuerte control en la entrada del hotel para comprobar quién entraba y salía del mismo.

¿Habrá más fiestas caóticas?

Habiendo salido impunes tras esta fiesta —el Ministerio de Turismo solo ha señalado como culpable a la hotelera española, los influencers ya están planificando su siguiente fiesta a través de redes sociales. Se alerta de que la próxima “sede accidental” de sus correrías será el Dreams Macao Beach Punta Cana Resort & Spa, de AMResorts (Apple Leisure Group), en el fin de semana del 13 al 15 de febrero.

En caso de que se cristalicen los planes, está por verse qué medidas de seguridad se tomarán y quién será señalado como culpable.

Fuente: tourinews.es

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