MANKATO. Minnesota. Aunque parezca increíble, algo tan simple como volver a respirar desde el vientre -como lo hacíamos de forma natural al nacer- puede generar beneficios significativos para el cuerpo y la mente.
Según expertos de Mayo Clinic, la respiración abdominal, también llamada respiración diafragmática, es la forma más eficiente de llenar los pulmones de aire y mantener el equilibrio entre el sistema nervioso, el corazón y la mente.
En una reciente publicación de su Red de Noticias, el Dr. Richard Crockett, de los Servicios de Inmunología y Alergia de Mayo Clinic, detalló por qué este tipo de respiración, aunque instintiva, se pierde con el tiempo y cómo recuperarla puede ayudar a aliviar síntomas físicos y emocionales comunes.
“El cuerpo humano está diseñado para respirar desde el diafragma, no desde el pecho. Sin embargo, con el estrés diario y los hábitos modernos, muchas personas han adoptado un patrón torácico ineficiente que activa mecanismos de estrés y puede agravar diversos problemas de salud”, explicó el Dr. Crockett.
Respirar por el pecho: un hábito común pero perjudicial
A diferencia de la respiración abdominal —que se realiza activando el diafragma y genera un movimiento suave del abdomen—, la respiración torácica involucra el uso de los músculos del cuello, el pecho y los hombros. Este patrón es útil en situaciones de emergencia, pero su uso constante puede derivar en una serie de síntomas negativos, como:
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Dolores de cabeza por tensión
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Ronquera y tos crónica
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Sensación de opresión en el pecho
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Dificultad para respirar
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Incremento de la ansiedad
Además, estudios recientes indican que cerca del 80% de las personas con tos crónica presentan más de un factor desencadenante, como el goteo posnasal, el reflujo gastroesofágico (ERGE), el asma y la respiración ineficiente por el pecho. Todos estos factores pueden interactuar entre sí, perpetuando los síntomas a menos que se aborden de manera integral.
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Beneficios comprobados de la respiración abdominal
Volver a respirar desde el abdomen no solo puede aliviar esos síntomas, sino también mejorar la calidad de vida de personas con enfermedades respiratorias como la apnea del sueño o la EPOC. Estudios en Mayo Clinic han demostrado que:
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Practicar respiración abdominal después de las comidas reduce la frecuencia del reflujo ácido en personas con ERGE.
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Ayuda a disminuir la ansiedad y la sensación de falta de aire en pacientes con afecciones pulmonares.
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Contribuye a reducir la presión arterial y estabilizar el ritmo cardíaco.
En los Centros de Rehabilitación del Dolor de Mayo Clinic —ubicados en Minnesota, Florida y Arizona— se emplea esta técnica junto con biorretroalimentación para entrenar a pacientes con dolor crónico a relajar el cuerpo y controlar mejor sus síntomas.
Asimismo, el Laboratorio de Respiración Consciente en Rochester, Minnesota, desarrolla intervenciones centradas en el uso consciente de la respiración para mejorar marcadores biológicos de salud y fomentar el autocuidado.

Cómo volver a respirar por el abdomen
Volver a aprender esta forma de respirar es sencillo, pero requiere práctica. El Dr. Crockett recomienda una prueba básica para comenzar:
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Póngase de pie, erguido, o acuéstese boca arriba.
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Coloque una mano sobre el pecho y otra sobre el abdomen.
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Inhale lentamente. Observe cuál mano se mueve.
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Si se mueve la del abdomen, está respirando correctamente.
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Si se mueve la del pecho, necesita reajustar su técnica.
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Con el tiempo, puede practicar este tipo de respiración mientras camina, hace ejercicio, corta el césped o incluso baila. Lo importante es mantener la constancia y ser paciente.
“Respirar por el pecho lo llevará a su destino, igual que gatear. Pero la respiración abdominal es como caminar: más eficiente, más poderosa y más natural”, dice el Dr. Crockett.
Una herramienta sin efectos secundarios y al alcance de todos
A diferencia de muchos tratamientos médicos, la respiración abdominal es gratuita, no invasiva y no tiene efectos secundarios. Y lo mejor: está disponible en cualquier momento del día.
Con solo unos minutos diarios de práctica, las personas pueden mejorar su bienestar físico, emocional y mental, y abordar de forma integral muchos síntomas que suelen tratarse solo con medicamentos.
