Santo Domingo. A casi un año de asumir como embajador dominicano ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), José Antonio Rodríguez exhibe un envidiable fajo de conquistas al frente de la delegación criolla.

Para muestra, la declaración del merengue y su baile como Patrimonio Cultura Inmaterial de la Humanidad, el pasado 30 de noviembre del 2016.

Este hito cultural que hizo que cada dominicano levantara la bandera del merengue con orgullo, estuvo a punto de quedarse engavetado ante la falta de tres puntos que completarían la propuesta, recuerda hoy Rodríguez.

“Llegamos en el momento perfecto, dos semanas antes de que se votara, pero recibí la información de que no sería aprobada porque faltaban tres puntos, más que nada entrevistas a comunidades que atestiguaran que el merengue era un ritmo autóctono dominicano. Nos reunimos con los técnicos, con quienes votaban y con argumentos sólidos logramos su aprobación”, reveló Rodríguez en conversación con Qué Pasa!

“El aporte de esta generación, de todos nosotros, es que le dimos el valor a nuestro ritmo. Los grandes protagonistas son esos merengueros que durante años han venido agregando valor a esta música”, valoró el embajador dominicano.

Premio Unesco/Juan Bosch

En esta ocasión el ex ministro de Cultura promueve el Premio UNESCO/Juan Bosch para la promoción de la investigación en ciencias sociales en América Latina y el Caribe, instituido en el 2009 por el Consejo Ejecutivo a iniciativa del gobierno de la República Dominicana, en ocasión de celebrarse el centenario del nacimiento del profesor Bosch.

“Este premio toca a 295 países del mundo, pero República Dominicana nunca ha participado, y estoy seguro que el esfuerzo de darlo a conocer se hizo, pero eso hay que motivarlo, es una obligación y es el interés del presidente Danilo Medina de que se conozca para que los dominicanos participen. Desde que iniciamos esta campaña ya comenzaron a inscribirse”, reveló Rodríguez.

La premiación tiene por finalidad recompensar, cada dos años, las mejores tesis en ciencias sociales y humanas escritas por jóvenes investigadores.

Dichas tesis, sobre un tema latinoamericano o caribeño, deben suponer una contribución importante respecto a la investigación orientada a mejorar las políticas de desarrollo social de la región.

Reservas de  la biosfera

Otro de los logros de la delegación dominicana es que en junio pasado la Unesco aprobó la creación de la nominación como Reserva de Biosfera Transfronteriza entre República Dominicana y Haití, durante la vigésima novena sesión del Consejo Internacional de Coordinación del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB).

Dicha nominación está compuesta por dos reservas de la isla de Santo Domingo, Jaragua-Bahoruco-Enriquillo en República Dominicana (reconocida en el 2002) y la reserva de La Selle en Haití (reconocida en el 2012).

“Cuando llegué a la Unesco ya había un trabajo hecho que solo había que dar a conocer. Lo que pasa es que soy una persona transparente y digo siempre lo que hago. Es bueno destacar que muchos de estos logros son proyectos que ya estaban pendientes de ser vistos, motivados y nosotros le hemos dado seguimiento”, dijo el embajador.

“Es el momento de la bachata”

Luego de la exitosa experiencia con el merengue, José Antonio Rodríguez tiene puestas sus energías en la promoción de la bachata como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

“Estamos en la parte inicial de los trabajos para que la bachata sea reconocida igual que el merengue. Ya he hablado con los grandes exponentes del género, les he explicado el valor de todo esto, lo han entendido y se han convertido en nuestros cómplices”, reveló el también gestor cultural.

Confió que para tales fines la delegación envió por escrito a la Comisión Evaluadora la información de que la bachata será sometida el próximo año.

“Esta es una acción del presidente Danilo Medina, quien está pendiente de todo lo concerniente a la cultura dominicana, y nosotros estamos en sintonía con él, porque cuando entramos al gobierno lo hicimos con un proyecto establecido cuyo encabezado decía: darle valor a lo dominicano”.

La Orquesta Nacional

Otro de los proyectos ejecutados por José Antonio Rodríguez cuando estuvo al frente del Ministro de Cultura fue la Orquesta Nacional Papa Molina, la cual debutó en una Feria Internacional del Libro.

Para crearle su repertorio se hizo un rescate de casi 4 mil partituras musicales de los más grandes arreglistas dominicanos, desde Manuel Sánchez Acosta hasta pasar por Luis Alberti.

“Nosotros dejamos un equipo de técnicos en el Archivo General de la Nación que todavía está trabajando, digitalizando todas esas partituras, para que sea parte del repertorio de la orquesta y del estudio del Conservatorio Nacional de Música”, reveló Rodríguez.

Dijo que tiene la esperanza de que este proyecto vea la luz y con el se pueda pasear la música dominicana por el mundo.

Una más

Sus múltiples ocupaciones no han dejado escapar el cantautor que hay en José Antonio Rodríguez, las oportunidades no faltan y algunas llegan hasta solas.

Y así fue como cantó en París, momento que revive contando la anécdota de que a su llegada a Francia, para asumir su nuevo cargo, pidió ser recibido por los demás miembros y se sorprendió cuando el representante de Rusia dijo que él iría a visitarlo.

En el grato encuentro el embajador ruso le manifestó que conocía su música y le pidió que cantara en su delegación y eligiera sus invitados.

Rodríguez eligió como acompañante en sus canciones a Manuel Tejada, y el día indicado cantó por una hora aprovechando el tiempo para hablar de su país.

Aunque ya lo había anunciado previamente, en este viaje de unos días al país, trae “debajo del brazo” un nuevo hijo: su disco “Una más”.

¿Cuál de los temas es tu preferido? –le preguntamos- a lo que contestó con otra pregunta: ¿cuál de tus hijos es tu preferido?

La respuesta indiscutible la dijo al final del análisis: “Ninguno”.
“Las canciones son como los hijos, por eso cuando me preguntan siempre respondo que la preferida todavía no la he hecho”, contestó.

Y “Una más” tiene su historia. José Antonio cuenta que en una ocasión estaba sufriendo una pena de amor y se la contó al merenguero Sergio Vargas.

Sergio le contestó con un sabio refrán que reza: “Ma’ palante vive gente” y de ahí surge el título del tema y el álbum que invita a “una más para recomenzar”.

Otros temas son “No hay más”, que es la historia de dos enamorados, de esos que cuando están juntos no ven a más nadie.

Dentro de la producción que lanzará en el país en esta estadía, tiene un dúo con Pablo Milanés y otro con Carlos Luis, entre otros temas.

Algunos títulos son: “Así sea solo”, “Déjame ser”, “Muchacha en flor”, “Si te digo que” y “Te vas…pero me dejas”.

Dice que el disco comenzó como un proyecto con pocas pretensiones y que se grabó inicialmente solo con voz y guitarra. Pero esa grabación le llegó a Pablo Milanés y al productor Miguel Núñez y ellos fueron los que decidieron que fuera en otra dimensión.

Ahí entró la Filarmónica Nacional de Cuba, con la maestra Diana García al frente, que se encargó de grabar de nuevo los temas bajo la producción del británico Simon Fuller y con la colaboración de los ya mencionados Pablo Milanés y Carlos Luis.

El resultado es un disco muy cuidado, que después de hecho él define como un gran atrevimiento. (José Antonio Aybar F./El Nacional).

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Periodista, Locutor, RRPP, Productor radial. Vicepresidente Academia Dominicana de Periodistas de Arte y Espectáculos (Adopae). Editor periódico El Nacional. Miembro de la Academia Latina de la Grabación (Grammy Latino).