Santo Domingo. La cantautora colombiana Shakira obtuvo una importante victoria judicial frente a la Hacienda española, luego de que la Audiencia Nacional anulara las sanciones y liquidaciones tributarias impuestas en relación con el ejercicio fiscal de 2011, ordenando la devolución de más de 60 millones de euros entre pagos e intereses.
La sala de lo contencioso-administrativo concluyó que la artista no debía ser considerada residente fiscal en España durante ese año, dejando sin efecto el expediente que la obligaba a pagar cerca de 55 millones de euros por concepto de impuestos y sanciones. A esa cifra se suman aproximadamente nueve millones de euros en intereses acumulados, según fuentes judiciales.
La resolución establece que la Agencia Tributaria española no logró demostrar que Shakira permaneciera en territorio español más de los 183 días requeridos para ser considerada residente fiscal.
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Hacienda solo pudo acreditar 163 días de estancia, aunque insistió en que la relación sentimental de la artista con el entonces futbolista Gerard Piqué convertía a España en el núcleo de su vida personal y económica.
Sin embargo, el tribunal consideró que en 2011 no existía vínculo conyugal ni núcleo familiar consolidado entre ambos, ya que no tenían hijos en común en ese momento. La sentencia también señala que durante ese período la cantante desarrolló gran parte de su actividad profesional en el extranjero, especialmente durante la gira mundial “Sale el Sol”, tras el éxito internacional de “Waka Waka”.
Las autoridades fiscales españolas habían impuesto a Shakira liquidaciones por 24,7 millones de euros relacionados con el IRPF, además de otros 2,6 millones por el Impuesto sobre el Patrimonio. A ello se añadieron sanciones consideradas de “infracción muy grave”, equivalentes al 125 % de las cuotas reclamadas, elevando el total a 54,7 millones de euros.
Tras conocerse el fallo, la artista celebró públicamente la decisión judicial y volvió a cuestionar el comportamiento de la Hacienda española.
En un comunicado, afirmó que “nunca hubo fraude” y aseguró haber enfrentado durante años campañas que afectaron su reputación, salud y estabilidad familiar.
No obstante, la decisión no modifica la condena penal que la propia Shakira aceptó por fraude fiscal correspondiente a los años 2012, 2013 y 2014. En ese proceso, la cantante reconoció que debía tributar en España y accedió al pago de una multa de 7,3 millones de euros, además de aceptar una pena de prisión sustituible para evitar el juicio oral.
La sentencia aún no es definitiva, ya que la Agencia Tributaria solicitará a la Abogacía del Estado recurrir ante el Tribunal Supremo. Mientras tanto, el fallo ordena la devolución de las cantidades pagadas por la artista, incluidos 27,3 millones abonados previamente y un aval bancario de 27,4 millones que ahora será cancelado.
