Santo Domingo. El salsero Yiyo Sarante reveló que desde hace varios años no puede monetizar en YouTube uno de los videos más exitosos de su carrera, Corazón de Acero, debido a un reclamo de derechos de autor presentado por un programa semanal de la televisión local.
Durante una entrevista en el programa Versión Original, transmitido por Telemicro, el artista explicó que el video que acompaña el tema fue grabado durante una presentación en el espacio televisivo, donde fue invitado a interpretar la canción en vivo.
Según narró, tras la grabación el programa le entregó el material audiovisual, por lo que decidió subirlo a su canal oficial de YouTube sin imaginar que después surgiría un conflicto por la titularidad del contenido.
Yiyo afirmó que, cuando el video ya acumulaba alrededor de 800 millones de reproducciones, recibió una reclamación de derechos en YouTube que provocó la desmonetización del contenido.
“Esa persona envió un reclamo a YouTube y el video dejó de monetizarse en mi canal. Mientras tanto, ese contenido sigue generando ingresos en el canal de quien hizo la reclamación”, expresó.
El artista evitó mencionar el programa y la conductora que habría registrado el material audiovisual como de su propiedad dentro del sistema de gestión de derechos de YouTube (Content ID), lo que derivó en un strike o reclamación sobre el video publicado por el intérprete.
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El cantante lamentó que, pese a tratarse de uno de los mayores éxitos de la música dominicana en la plataforma —con cerca de 1,300 millones de reproducciones—, no haya podido beneficiarse plenamente de los ingresos generados por el contenido.
A pesar de la situación, Yiyo Sarante aseguró que ha preferido manejar el caso con prudencia y sin confrontaciones públicas.
“Mi carrera no depende de una sola canción ni de un solo video. Lo importante es seguir trabajando”, manifestó.
Las declaraciones reabren el debate sobre la propiedad de los contenidos audiovisuales generados en programas de televisión y los acuerdos entre los productores de esos espacios y los artistas invitados, especialmente en una época en la que las plataformas digitales representan una importante fuente de ingresos para la industria musical.
